La exposición prolongada a la contaminación atmosférica podría estar relacionada con un mayor riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas graves, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Incluso en países con aire relativamente limpio como Suecia, respirar contaminantes aumenta hasta un 30% el riesgo de desarrollar ELA y acelera su progresión mortal; esta investigación fue publicada en la revista JAMA Neurology.